Tenía trabajo, sueldo, casa.
Y aun así algo le faltaba.
Gastón Molina pasó 17 años manejando un camión lechero. Buen trabajo, buen sueldo. Estaba construyendo una vida correcta. Pero un día se dio cuenta de algo que nadie le había dicho:
"Tenía todo lo que se supone que hay que tener. Y aun así, sentía que estaba viviendo la vida de otro."
Desde ahí emprendió, aprendió de sus errores y construyó algo que realmente fue suyo. Este libro es lo que aprendió en ese camino.